La comida que servirás no es único elemento importante al momento de poner la mesa, la postura correcta de ella dirá mucho acerca de tu evento. Su decoración siempre dependerá del tipo de celebración, recuerda que no es igual la presentación de la mesa de una boda a la de un bautizo o evento corporativo. Muchos detalles cambiarán de acuerdo al menú, por ejemplo el número de cubiertos, copas, al igual que su disposición.

El mantel siempre deberá cubrir toda la mesa, por ello las servilletas deben hacer juego con él en cuanto a color. En cualquier tipo de evento, recuerda omitir los manteles individuales. Las servilletas puedes colocarlas a la derecha del plato, las mismas podrías doblarlas en rectángulo o alguna forma de tu preferencia, también puedes colocarlas sobre el plato. Sólo evita colocarlas dentro de vasos, ya que es muy informal.

Para armonizar tu mesa puede colocar un elegante y sencillo centro de mesa, él debe ser muy acorde a la ocasión. Las mesas muy cargadas no se ven delicadas, además los centros de mesa altos dificulta la interacción con el resto de los comensales y la visibilidad.

Los platos que decidas usar deben ser de la misma vajilla, jamás mezcles diseños. Sin embargo, hay una excepción para esta norma de etiqueta, los platos de postre y de pan sí pueden pertenecer a otro diseño de vajilla.

Los cubiertos siempre deben usarse de acuerdo a la siguiente regla: “tomaremos los cubiertos desde el exterior hacia el interior”, es decir, los últimos cubiertos que utilizarás serán los que estén más cerca del plato. Y por supuesto, jamás deberás usar cubiertos de plástico en una mesa formal.

Los vasos y copas siempre debes presentarlos limpios y en buen estado, de lo contrario podrías arruinar el aspecto de tu mesa.

Sigue estos pequeños consejos de etiqueta, lúcete como un gran anfitrión.